Atajos:   Regiones                   Temas                
   Sectores                

Material didactico sobre trabajo decente y economía informal

Hablar de trabajo decente (TD) implica, antes que nada, reconocerlo por su valor humano, como una de las manifestaciones más elevadas de la actividad humana. Afirmar esto es comprometer
todos los agentes del mundo del trabajo a la promoción activa y al respeto efectivo de los derechos constitutivos del trabajo decente.

Desde un punto de vista estratégico, el trabajo decente es una herramienta esencial para alcanzar un desarrollo sostenible que se centre en las personas; constituye un elemento clave para
construir sociedades justas, equitativas e integradoras, basadas en los principios de creación de empleo, derechos de los trabajadores, igualdad entre hombres y mujeres, protección social
y diálogo social.

El trabajo decente supone la igualdad de acceso al empleo sin discriminación; implica un salario vital justo para los trabajadores y las trabajadoras a fin de que, junto a sus familias, puedan vivir
dignamente y trabajar en condiciones seguras. El trabajo decente prescribe una protección social en caso de enfermedad, de embarazo o en los normales altibajos que sufrimos en la vida: significa no sufrir explotación.

Además, el trabajo decente es aquel que permite que las personas se organicen para defender sus intereses de forma colectiva a través de sindicatos y entablar un diálogo haciendo efectivos los derechos de ciudadanía y libertad sindical.