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En busca de trabajo decente Los derechos de los trabajadores y trabajadoras migrantes:

Un manual para sindicalistas


Las personas siempre han ido de un paìs a otro o se han trasladado de un mismo país, procurando mejorar sus vidas o, a veces, lisa y llanamente tratando de sobrevivir, como cuando tienen que huir de la pobreza, catástrofes naturales, querras civiles o persecusiones . De hecho, la Constitución de la OIT, a través de la Declaración de Filadelfia anexa a la misma, afirma que <<todos los seres humanos sin distinciòn de raza, credo o sexo tienen derecho a perseguir su bienestar material y su desarrollo espiritual en condiciones de libertad y dignidad, de seguridad económica y en igualdad de oportunidades.>>

Se estima que en 2008 hay más de 191 millones de migrantes, comprendiendo a los trabajadores migrantes, refugiados, personas que solicitan asilo, migrantes permanentes y otras, que viven y trabajan en países que no son los de nacimiento o los correspondientes a su ciudadanía. La OIT sitúa en alrededor de 95 millones la cantidad de personas que se han trasladado para buscar trabajo. Junto con sus familiares, los trabajadores migrantes representan el 90 por ciento de todos los migrantes internacionales.

La migración va de países en desarrollo a países más desarrollados pero también tiene lugar dentro y entre países en desarrollo. Un 40 por ciento de los migrantes internacionales se desplazan de un país pobre a otro.


En la migración laboral hay hombres y mujeres. En todas las regiones del mundo son algo más
numerosas las mujeres que los hombres migrantes, salvo en África y Asia.

 

En busca de trabajo decente


«La globalización ha acentuado las diferencias de desarrollo entre los países, generando así una
considerable presión para el desplazamiento de la mano de obra... y al aumentar la globalización,
es muy probable que aumenten las presiones migratorias». Se ha profundizado la brecha entre los países ricos con escasez de mano de obra y los países pobres que no tienen suficientes puestos de trabajo para las personas que los buscan. A esto se suma el envejecimiento de las poblaciones de muchos países desarrollados, lo que implica que es probable que las migraciones sigan aumentando. No obstante, como la población mundial también está aumentando, la ONU considera que el porcentaje de los migrantes dentro de la población mundial seguirá siendo el mismo, es decir, alrededor de un 3 por ciento.


La crisis mundial de empleo se va agravando. El desempleo en términos de personas que no trabajan en absoluto está en un nivel récord de 192 millones, lo que equivale al 6 por ciento de la fuerza laboral mundial. Y en esta cifra no se incluyen las numerosísimas personas que trabajan en la economía informal, donde las condiciones de trabajo y las retribuciones financieras generalmente son malas.

 

In search of Decent Work En busca de trabajo decente


«Cuando las personas no pueden encontrar trabajo en sus comunidades y sociedades de origen buscan
en otra parte.»


Juan Somavia
Director General de la OIT

 

Discriminación, explotación y trata de personas son todos desafíos para los sindicatos por cuanto
representan una amenaza para los derechos humanos de los trabajadores. Los abusos que se cometen contra los derechos de los trabajadores migrantes también afectan los derechos y las
condiciones de los trabajadores nacionales.

A pesar de las experiencias positivas de muchos trabajadores migrantes, una inaceptable cantidad de migrantes debe hacer frente a condiciones de trabajo abusivas y explotadoras, que suelen comprender: trabajo forzoso, bajos salarios, condiciones de trabajo deficientes, prácticamente ninguna protección social, denegación de la libertad sindical y de los derechos sindicales, discriminación y xenofobia, como así también exclusión social, lo cual priva a los trabajadores de las ventajas potenciales dimanadas del hecho de trabajar en otro país. El desarrollo de las instituciones laborales destinadas a proteger a los trabajadores migrantes ha quedado muy rezagado con respecto al crecimiento de las migraciones.

 

El mandato de la OIT y los trabajadores migrantes


Desde 1919, la OIT viene desarrollando un sistema de normas internacionales del trabajo,
destinadas a promover las oportunidades para que hombres y mujeres consigan trabajo decente en condiciones de libertad, equidad, seguridad y dignidad. En la actual economía globalizada, las normas internacionales del trabajo y la estipulación de nuevas normas constituyen un componente esencial para crear un marco internacional por el cual el crecimiento de la economía mundial sea provechoso para todos.

 
La situación de los trabajadores migrantes es algo que preocupa la OIT desde su fundación. En el preámbulo de su constitución se hace referencia a la necesidad de proteger «los intereses de los trabajadores ocupados en el extranjero». La segunda Recomendación que adoptó la OIT, en 1919, se refería a los trabajadores migrantes. La Declaración de Filadelfia (1944), que es parte de la Constitución de la OIT, demuestra su constante preocupación por los trabajadores migrantes. Dos convenios clave de la OIT –el Convenio núm. 97 sobre los trabajadores migrantes (revisado), (1949) y el Convenio núm. 143 sobre los trabajadores migrantes (disposiciones complementarias), (1975)- se refieren específicamente a la protección de los trabajadores migrantes. Si bien, a menos que se estipule lo contrario, todos los convenios de la OIT se aplican a los trabajadores migrantes, algunos de ellos son especialmente pertinentes, como por ejemplo, las normas de la OIT relativas a los derechos fundamentales, la seguridad social, el empleo, las condiciones de trabajo y la salud y seguridad profesionales.


En la Declaración de la OIT relativa a los principios y derechos fundamentales en el trabajo, de
1998, también se reconfirmó esta preocupación por los trabajadores migrantes:

«Considerando que la OIT debería prestar especial atención a los problemas de personas con necesidades sociales especiales, en particular los desempleados y los trabajadores migrantes, movilizar y alentar los esfuerzos nacionales, regionales e internacionales encaminados a la solución de sus problemas, y promover políticas eficaces destinadas a la creación de empleo».

 

El enfoque de la OIT


En 2004, en la Conferencia Internacional del Trabajo se llevó a cabo una discusión general tripartita sobre los trabajadores migrantes. En la Conferencia, la OIT propuso un enfoque de las
migraciones laborales basado en los derechos y cimentado en el respeto de los derechos humanos, las normas y principios fundamentales, como así también en la aplicación de las normas del trabajo sobre la base de principios de igualdad de trato y no discriminación.

Una de las conclusiones que adoptó la Conferencia Internacional del Trabajo fue la preparación de un plan de acción a fin de proceder a una aplicación más amplia de los convenios de la OIT relativos a los trabajadores migrantes y a adoptar un Marco multilateral de la OIT para las migraciones laborales - Principios y directrices no vinculantes para un enfoque de las migraciones laborales basado en los derechos. Este marco, elaborado por un Grupo de Expertos, está compuesto por 15 principios y fue aprobado en la sesión de marzo de 2006 del Consejo de Administración de la OIT.

El marco de la OIT, que contó con amplio respaldo del movimiento sindical, plantea esencialmente un enfoque de las migraciones basado en los derechos y se asienta sobre los siguientes cimientos:


• Las políticas migratorias se deberán formular habiéndose obtenido consenso tripartito, no solamente en el plano nacional sino también en el regional y mundial, promoviendo la cooperación entre los mismos asociados de los países de procedencia y los países de destino.
• Con el fin de evitar indebidas presiones sobre los salarios y las condiciones de trabajo existentes, se ha de respetar el derecho de los trabajadores migrantes a igualdad de trato. La OIT tiene dos convenios internacionales donde esto está estipulado. Se los debería promover junto con la Convención de la ONU sobre los trabajadores migratorios (véase la Sección 5 de este manual).
• Gradualmente se debería ir brindando vías legales a los potenciales migrantes, reconociendo las necesidades existentes en el mercado laboral. Esto contribuiría a reducir la migración irregular
y la trata de personas.

 

ACTRAV, la Oficina de Actividades para los Trabajadores de la OIT, realizó una amplia consulta sobre los trabajadores migrantes con otras organizaciones de trabajadores, antes y después de la Conferencia Internacional del Trabajo de 2004. Se observó que si bien muchos sindicatos defendían activamente los derechos de los trabajadores migrantes, era necesario realizar un análisis sólido y actualizado sobre esta cuestión, donde se abarcaran todos los aspectos, y que fuera suficientemente accesible para que lo utilicen los militantes sindicales en sus campañas de promoción de los derechos de los trabajadores migrantes.


Con este manual se procura dar respuesta a esa necesidad.