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El Programa de Trabajo Decente en la Seguridad y Salud en el Trabajo

 

En la Memoria del director general de la OIT: “Reducir el déficit de trabajo decente. Un desafío global” (Somavia, 2000), el concepto de Trabajo Decente es presentado como una noción en la que se estructuran las siguientes dimensiones: trabajo productivo en condiciones de libertad, equidad, seguridad y dignidad, en el cual los derechos son respetados y se cuenta con remuneración adecuada y protección social.

La noción de Trabajo Decente da cuenta, entonces, de todo aquello que las personas esperan en sus trayectorias laborales: un trabajo productivo con una remuneración justa, seguridad en el lugar de trabajo y protección social para las familias, mejores perspectivas para el desarrollo personal y la integración social, libertad para que los individuos manifiesten sus preocupaciones, se organicen y participen en la toma de las decisiones que afectan a sus vidas, así como la igualdad de oportunidades y de trato para mujeres y hombres.

El Director General de la OIT, Juan Somavia resume el tema expresando que: “El objetivo primordial de la OIT es promover oportunidades para que las mujeres y los hombres consigan un trabajo decente y productivo en condiciones de libertad, igualdad, seguridad y dignidad humana”. En este sentido, la Salud y la Seguridad en el Trabajo constituyen una parte fundamental del Programa de Trabajo Decente.

En otras palabras, lo que aquí se quiere señalar es que no es posible calificar de trabajo decente (o trabajo digno) a un trabajo bien pagado pero que se realiza en condiciones de inseguridad. Lo mismo ocurre con los trabajos que se realizan en condiciones de libertad pero que ponen en peligro la salud de los trabajadores o con aquellos trabajos en los que media un contrato de empleo justo pero donde la actividad laboral perjudica la salud y el bienestar del trabajador.

El Sector de Protección Social de la OIT incluye amplios aspectos con fuertes interrelaciones: la seguridad de los ingresos, la seguridad y la salud en el trabajo y el ambiente, las condiciones de trabajo, las cuestiones de la familia, las pensiones y jubilaciones, las migraciones internacionales, y enfermedades como el VIH/Sida.

Para cubrir estas interrelaciones, el Sector de Protección Social se encuentra organizado en dos áreas principales: (a) seguridad social y (b) protección social de los trabajadores. Esta última área comprende cuatro programas bien delimitados. El primero consiste en el programa de trabajo seguro abocado a los problemas de Seguridad y Salud en el Trabajo. El segundo abarca las condiciones de trabajo e incluye temas como la organización del tiempo de trabajo y la duración de las jornadas laborales, los salarios e ingresos, el trabajo y la familia, la violencia en el trabajo, entre otros. El tercero comprende las migraciones internacionales y, finalmente, el cuarto programa trata la problemática del VIH/Sida y el mundo del trabajo.

Dentro de la OIT, la responsabilidad sobre el área de la Seguridad y la Salud en el Trabajo recae en el programa In Focus de Seguridad y Salud en el Trabajo y Medio Ambiente (Safe Work). Desde este programa se realizan actividades relacionadas con la formulación de normas, la sensibilización y los proyectos de cooperación técnica.

Según estimaciones de la OIT, cada año mueren en el mundo más de dos millones de trabajado res a causa de accidentes y enfermedades relacionados con el trabajo, y esa cifra va en aumento, a pesar de los importantes esfuerzos realizados en el nivel nacional e internacional. La OIT nunca ha aceptado la creencia de que las lesiones y las enfermedades “van con el trabajo”.Durante el siglo pasado, los países industrializados asistieron a una dramática reducción de las lesiones graves, debido a las ventajas reales que representa hacer el trabajo más saludable y más seguro. El reto actual es extender los beneficios de esta experiencia a todo el mundo del trabajo.

La Organización Internacional del Trabajo está desarrollando una campaña mundial con el propósito de lograr, por un lado, que el trabajo sea más seguro, más salubre y más humano y, por otro lado, para crear un programa integrado de apoyo directo a los Estados miembros y a la industria. Este programa se basa en los ideales y principios universales emanados de las normas de la OIT, pero se regirá, en su ejecución, por las circunstancias propias de cada país y se amoldará a la situación nacional, pues deben considerarse las diferencias de naturaleza y los distintos tipos de peligro, inherentes al nivel de desarrollo y a la índole de cada economía.

El programa de la OIT Safe Work (Trabajo Seguro) ha sido diseñado para responder a esta necesidad y sus objetivos fundamentales son:

 

crear, promover e intensificar la sensibilidad en todo el mundo en relación con las dimensiones y consecuencias de los accidentes del trabajo y las enfermedades profesionales;

• promover la extensión de la protección social para todos los trabajadores en todos los sectores de conformidad con las normas internacionales del trabajo; y

• mejorar la capacidad de los Estados miembros y las empresas para el diseño y la ejecución de políticas y programas eficaces de prevención y de protección.

 

Tanto el costo humano como el económico de los accidentes y las enfermedades en el trabajo son enormes en todo el mundo. Se calcula, por ejemplo, que la pérdida en el Producto Interno Bruto en el mundo, derivada de las muertes, las lesiones y las enfermedades en el trabajo es unas 20 veces mayor que toda la ayuda oficial destinada al desarrollo. Sin embargo, si bien el costo económico es inmenso, el costo humano de dicho sufrimiento es incalculable.

El Director General de la OIT, Juan Somavia, dijo en 2006 durante un mensaje que pronunció en ocasión del Día Mundial de la Seguridad y Salud en el Trabajo:

“El día 28 de abril está dedicado a la cuestión del respeto de la dignidad de la vida humana en el trabajo por medio de políticas y prácticas acertadas sobre seguridad y salud en el trabajo. Sin embargo, la seguridad y la salud en el trabajo también constituyen un componente esencial de las empresas exitosas y productivas y de las estrategias para un desarrollo sostenible. En todo el mundo se llevarán a cabo más de 100 eventos en los que representantes de los gobiernos, los empleadores y los trabajadores celebrarán esta conmemoración, que este año tiene como tema el VIH/Sida.

“Enviamos un triple mensaje en el día de hoy: nuestro objetivo es el trabajo decente para todos; la seguridad en el trabajo es fundamental para el trabajo decente, y el VIH/Sida es una cuestión relacionada con el lugar de trabajo y con la seguridad y la salud en el trabajo”.

 

a) El concepto de condiciones y medio ambiente de trabajo


El termino “condiciones y medio ambiente de trabajo” cubre: la salud en el trabajo, la seguridad en el trabajo, la higiene en el trabajo, las condiciones y el medio ambiente de trabajo.

Las condiciones de trabajo pueden definirse como el conjunto de factores que determinan la situación en la cual el trabajador/a realiza sus tareas, y entre las cuales se incluyen las horas de trabajo, la organización del trabajo, el contenido del trabajo y los servicios de bienestar social. De acuerdo con el enfoque de la OIT, los salarios, aun cuando están más relacionados con las condiciones de empleo, se incluyen algunas veces en la definición de condiciones de trabajo, debido a su influencia directa en las condiciones de trabajo y de vida de los trabajadores/as.

Para proteger a los trabajadores contra las lesiones y enfermedades que pueden surgir como consecuencia del trabajo que realizan, o de las condiciones en las cuales lo llevan a cabo, se establecen las medidas de seguridad y salud en el trabajo, para adaptar el trabajo a los trabajadores y para prevenir accidentes y enfermedades a través del mejoramiento de sus condiciones de trabajo y el control de los factores de riesgo presentes en el medio ambiente en el que realizan sus tareas.

Se requiere de un enfoque global para abordar esta disciplina, debido al indiscutible vínculo que existe entre la seguridad y salud en el trabajo, las condiciones de trabajo y el medio ambiente de trabajo. La OIT incorpora estos conceptos bajo una sola noción denominada condiciones ymedio ambiente de trabajo. Este enfoque global incorpora todos los componentes de las condiciones del trabajo y el medio ambiente de trabajo, de sus factores determinantes, de sus interrelaciones y de sus interacciones. Las condiciones de trabajo y el medio ambiente de trabajo forman una entidad compleja debido a su amplio campo de cobertura, la extrema diversidad de los factores que la constituyen, sus numerosas interacciones y los múltiples nexos con los aspectos culturales, económicos, físicos y sociales. La adopción de un enfoque global no significa actuar sobre todos los elementos que lo constituyen a la vez, sino que, al intervenir sobre alguno de estos factores, se deberá tener en cuenta la interdependencia de los demás factores presentes en el ambiente de trabajo y su interacción. Un enfoque global no remplaza las disciplinas o las técnicas específicas (por ejemplo, la higiene ocupacional, la medicina del trabajo, la seguridad industrial, la ergonomía, la psicología ocupacional, entre otras), sino que, por el contrario, proporciona una mejor inserción en los problemas específicos desde un contexto holístico.

Para cada trabajador, existen numerosas interrelaciones entre los diferentes aspectos de las condiciones y el medio ambiente de trabajo y sus efectos (económicas, climáticas, sociales, culturales, eolíticas, etc.); estas interrelaciones también se vinculan con otros aspectos de la vida de los trabajadores (personales, familiares y de la vida social); lo que conforma un sistema complejo que afecta el bienestar físico y mental de los trabajadores. Malas condiciones de trabajo contribuyen a accidentes ocupacionales y enfermedades, baja productividad, estrés, fatiga y falta de satisfacción en el trabajo.

 

b) Normas internacionales en materia de Seguridad y Salud en el Trabajo


El Programa SafeWork (Trabajo Seguro) es responsable de la elaboración de Normas Internacionales del Trabajo, que tratan sobre condiciones de trabajo, seguridad y salud ocupacional. Más de 70 de los 185 convenios de la OIT tratan sobre temas de seguridad y salud en el trabajo. Este programa otorga especial atención a los trabajadores de sectores especialmente peligrosos, donde los riesgos para la vida y la seguridad son manifiestamente altos, tal es el caso de la agricultura, la minería y la construcción. Asimismo, se concentra en aquellos grupos de trabajadores especialmente vulnerables, como los trabajadores del sector informal y las personas expuestas a abusos o explotadas en determinadas ocupaciones, como es el caso de las mujeres en ciertas situaciones, los niños que trabajan y los trabajadores temporales y los migrantes.

El programa adopta un enfoque integral como parte de una política de salud y seguridad en el lugar de trabajo, donde además de las áreas tradicionalmente cubiertas por esta disciplina, incluye aspectos de promoción de la salud en el lugar de trabajo, como el combate a las drogas, el alcohol, el estrés, la violencia y el VIH/Sida en el lugar de trabajo.

 

c) Normas sobre Administración del Trabajo


El Convenio N° 150 y la Recomendación N° 158, adoptados en 1978, abordan el papel, las funciones y la organización de la administración del trabajo. Estos documentos establecen un marco de referencia internacional, desde el cual llevar a cabo la preparación, implementación, coordinación, supervisión y evaluación de una política nacional en la materia.

El Convenio N° 150 define el concepto de administración del trabajo y las áreas que cubre: una política nacional coherente de administración del trabajo; un sistema coordinado; su organización, integrando la participación activa del sector empresarial y el sector laboral y sus respectivas organizaciones; y los recursos humanos, financieros y materiales adecuados para otorgar un servicio eficaz y eficiente. En el nivel nacional, esta estructura se encuentra, por lo general, en los ministerios del Trabajo y las agencias afines.

La contribución de la administración nacional del trabajo hacia el objetivo de alcanzar condiciones en las que “las mujeres y los hombres tengan acceso a un trabajo digno y productivo en condiciones de libertad, igualdad, seguridad y dignidad humana”, tal como lo propugna el paradigma de la OIT sobre Trabajo Decente, concierne en el nivel nacional, a los siguientes campos:

 

 

Durante la 91ª reunión (2003) de la Conferencia Internacional del Trabajo (CIT), se llevó a cabo una discusión general sobre un enfoque integrado de las actividades normativas de la OIT en materia de Seguridad y Salud en el Trabajo, con el fin de aumentar su grado de coherencia, pertinencia e influencia. Con este enfoque se busca desarrollar un consenso entre los mandantes de la OIT para disponer de un plan estratégico de acción. Por primera vez, durante este encuentro se discutió un enfoque integrado de los principios reflejados en las Normas sobre Seguridad y Salud en el Trabajo y el resultado de la discusión general determinó el rumbo de futuras iniciativas con respecto a la normativa de la OIT en sus otros ámbitos de acción, lo cual permitirá contribuir a lograr una mayor sinergia entre las normas y las actividades de cooperación técnica de la OIT. La Conferencia Internacional del Trabajo adoptó, entonces, una Resolución para el establecimiento de un plan de acción de la OIT destinado a la promoción de la Seguridad y Salud en el Trabajo entre sus Estados miembros, que incluye los siguientes rubros:

 

1. Promoción, sensibilización y actividades de movilización;

2. Programas nacionales de Seguridad y Salud en el Trabajo (SST);

3. Asistencia y cooperación técnica en áreas prioritarias;

4. Producción, orientación y difusión de conocimientos;

5. Colaboración internacional e interagencial

 

También se acordó que al elaborar y aplicar esta estrategia global, la OIT debería realizar esfuerzos especiales en relación con los países que tienen necesidades particulares de asistencia o que desean fortalecer sus capacidades en materia de SST. Entre los medios que podrían tenerse en cuenta en el nivel nacional como parte de las estrategias destinadas a mejorar las condiciones de trabajo en las empresas (incluidas las pequeñas empresas y las empresas de la economía informal), así como de los trabajadores en condiciones de vulnerabilidad (como los trabajadores jóvenes, discapacitados, migrantes y los trabajadores por cuenta propia), figuran: la ampliación de la cobertura de requisitos legales, el aumento de las capacidades de los sistemas de control e inspección y la aplicación de esas capacidades en la prestación de asesoramiento técnico y asistencia en materia de SST; el uso de incentivos financieros; las iniciativas encaminadas a estrechar los vínculos entre los sistemas de atención primaria de salud y la salud en el trabajo; y la introducción de los conceptos de “peligro”, “riesgo” y “prevención” en los planes de estudio escolares y en los sistemas educativos en general (prevención a través de la educación), como medios eficaces para fomentar de manera permanente culturas de prevención en materia de Seguridad y Salud en el Trabajo, sólidas y duraderas.

Además, es preciso tener en cuenta los factores específicos de género en el contexto de las normas, los códigos de prácticas y directrices, los sistemas de gestión y las buenas prácticas en materia de SST. En el seno del Secretariado de la organización, se integrarán en mayor medida los aspectos de los SST en otras áreas de acción de la OIT, pues se vuelve evidente que este enfoque integrado deberá aplicarse progresivamente en todas las demás esferas de actividades de la OIT. Por último, el Consejo de Administración y la Oficina Internacional del Trabajo estudiarán debidamente las maneras de proporcionar los recursos necesarios para ejecutar este plan de acción.

 

d) El Programa Trabajo Seguro en América latina


El Programa Safe Work (Trabajo Seguro) diseña estrategias específicas para sus objetivos globales, en consulta con cada uno de sus Estados miembros y de acuerdo con las necesidades nacionales inscritas en la Agenda Hemisférica, que ha sido diseñada en conjunto, en el marco de los Programas Nacionales de Trabajo Decente. Las actividades de cooperación técnica de la OIT hacen hincapié en la divulgación de información, la formación y la consolidación de las competencias nacionales de los representantes de los gobiernos, las organizaciones de empleadores y de trabajadores, y otros profesionales en materia de Seguridad y Salud en el Trabajo.

A continuación, se presentan cuáles son las áreas prioritarias en las que, específicamente en los países de la región, se encuentra trabajando el Programa Trabajo Seguro, en forma tripartita para el período 2006-2016:

 

• Programas Nacionales sobre Trabajo Seguro en el marco de los Programas Nacionales sobre Trabajo Decente;

• Sistemas Nacionales de Gestión de la Seguridad y Salud en el Trabajo, (abocados al mejoramiento de las condiciones y medio ambiente de trabajo en las pequeñas y microempresas);

• Responsabilidad Social Empresarial (que trabaja la Seguridad y Salud en el Trabajo, su relación con la productividad y la competitividad, las iniciativas voluntarias y el reto para las empresas en la era de la globalización);

• Desarrollo de competencias en Seguridad y Salud en el Trabajo (dedicado a formar autoridades competentes, empleadores y trabajadores);

• Trabajo Infantil Peligroso (una acción en apoyo al Programa Regional de la OIT para la Erradicación del Trabajo Infantil IPEC);

• Consolidación de los Sistemas Nacionales de Información sobre Accidentes y Enfermedades del Trabajo (en coordinación con los Ministerios del Trabajo, los Ministerios de Salud y los Institutos de Seguridad Social).


e) Colaboración internacional e interagencial


En la reunión más reciente celebrada por el Comité Mixto OIT-OMS sobre Salud en el Trabajo, se identificaron las siguientes áreas como prioritarias para la actividad conjunta entre ambas agencias:

 

1. apoyo para emprender Programas nacionales de Seguridad y Salud en el Trabajo;

2. estrategias nacionales para aplicar eficazmente instrumentos en materia de Seguridad y Salud en el Trabajo;

3. la ratificación de los Convenios de la OIT.

 

En esta ocasión, el Comité recomendó que en el marco de la futura colaboración entre la OIT y la OMS se prestase especial atención a las siguientes cuestiones globales, pues se encuentran íntimamente relacionadas con la Seguridad y Salud en el Trabajo:

 

• la eliminación de la silicosis y de las enfermedades relacionadas con el amianto/asbesto;

• la ergonomía;

• la violencia en el trabajo;

• una lista de enfermedades profesionales;

• las lesiones profesionales.

 

Además de definir áreas prioritarias entre la OIT y la OMS de colaboración futura en el nivel mundial, a través de su Comité Mixto de Salud en el Trabajo, la OIT ya trabaja de manera conjunta con la Organización Panamericana de la Salud (OPS), en varias áreas, específicamente de la región de América latina.