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Capítulo 4. Formalización laboral de las trabajadoras del hogar

El debate sobre la formalización laboral de las trabajadoras del hogar y las posibles estrategias a desarrollar viene cobrando un nuevo impulso luego de la adopción del Convenio 189 de la OIT48. En este sentido, son fundamentalmente importantes las medidas relacionadas al crecimiento de la formalidad en los contratos; a la incorporación y cotización a los sistemas de previsión y seguridad social; además de las campañas de valorización del trabajo doméstico y de información sobre derechos y deberes de los empleadores.

Para analizar el proceso de formalización laboral de las trabajadoras del hogar en las Américas se han tomado en cuenta tres aspectos: la proporción de trabajadoras del hogar que se encuentran en situación de informalidad (sin contratos escritos y sin seguro social), las acciones que se vienen desarrollando desde las organizaciones de trabajadoras del hogar al respecto, la negociación colectiva y el diálogo social, así como los resultados y factores que han influido al respecto.

 

48 El Convenio 189 garantiza la protección laboral mínima que deben tener las y los trabajadores domésticos, en igualdad de condiciones con las demás personas trabajadoras, y deja un margen de flexibilidad considerable para su aplicación. La Recomendación 201 aporta orientaciones prácticas para concretar las obligaciones plasmadas en el Convenio 189, al que complementa

 

4.1. Proporción de trabajadoras del hogar en situación de informalidad


En todos los países de América Latina y el Caribe el trabajo doméstico a pesar de los avances sigue estando infravalorado, poco reconocido y es prácticamente invisible, esto implica en gran medida la condición informal e indocumentada de muchas trabajadoras del hogar.

 

Porcentaje de Trabajadoras del Hogar sin Contratos Escritos

Si tenemos en cuenta que el contrato de trabajo es una de las herramientas que se utilizan como base de regulación laboral entre quiénes ofertan empleo y quienes desarrollan un trabajo, encontramos que el 78% de encuestadas a nivel del continente indican que entre el 76 al 100% de las afiliadas a su organización no cuentan con contratos escritos, como se observa en el Gráfico 5.

Este alto porcentaje se debe a que en la mayoría de países de la región no se específica con claridad que el contrato doméstico deba ser realizado de manera escrita y tampoco se estipula si debe ser registrado ante una autoridad. Esta situación definitivamente dificulta el nivel de cumplimiento de las obligaciones laborales y la posibilidad de probar la existencia del contrato.

 

 

Si la información recogida la analizamos por países en cada una de las subregiones, se observa (Cuadro 6) que en los Países de Centroamérica se encuentran los mayores porcentajes (83%) de trabajadoras del hogar que no cuentan con contratos escritos. En los Países andinos el porcentaje baja en 8 puntos (57%) respecto a los países centroamericanos.

En el caso de los Países del Cono Sur la tendencia es menor aunque más variada. Para el 30% de encuestadas el porcentaje de trabajadoras del hogar sin contrato oscila entre el 76% y 100%, para el otro 30% el porcentaje va entre el 51 al 75% y para el resto (20%) el porcentaje oscila entre el 1 y el 25%.

 

 

En conclusión se puede afirmar que el alto porcentaje de trabajadoras del hogar sin contrato se debe a la flexibilidad en la regulación por parte de los Estados, en la mayoría de los países no se aborda la relación específica del empleo doméstico, lo que hace que la mayoría de trabajadoras del hogar continúen en situación de vulnerabilidad con un trato desigual, injusto y con frecuencia abusivo.

En este sentido, las trabajadoras del hogar necesitan estar protegidas por una legislación, igual que cualquier otra persona asalariada. Su contrato por escrito, sus términos de empleo, condiciones laborales, remuneración y horas de trabajo han de estar regulados.

 

Porcentaje de Trabajadoras del Hogar sin Seguridad Social

Un paso fundamental para el reconocimiento y la protección social de las trabajadoras del hogar del continente, es su plena inclusión en los sistemas de seguridad social de los países de toda la región. Sin embargo, en la actualidad ellas tienen muy baja cobertura en los sistemas de protección. El promedio regional de trabajadoras del hogar que cotiza al sistema de pensiones es apenas un tercio.

Esta baja tendencia de cobertura también está confirmada por las organizaciones encuestadas (ver gráfico 6).

 

 

El bajo registro e inscripción al sistema de previsión social, desde la perspectiva de las trabajadoras del hogar está relacionado con la baja remuneración que perciben. Muchas de ellas indican que debido a sus bajos ingresos priorizan el corto plazo, dejando de lado su seguridad en el futuro.

En este sentido, es importante mejorar el acceso y la cobertura de la seguridad social para las trabajadoras del hogar en la región a fin de eliminar situaciones potencialmente desfavorables para ellas.

 

4.2. Negociación colectiva y diálogo social Negociación colectiva

 

La negociación colectiva “es el procedimiento que permite generar acuerdos y formalizar compromisos que den respuesta a los distintos intereses de las partes fijando formas equitativas para la distribución de las cargas y beneficios, derechos y obligaciones49.

 

49 Sepúlveda, JM, Vega M. (edis): “Guía para la negociación colectiva; una herramienta sindical”. OIT. 2da. Edición. Lima, 1999, p. 15.

 

En las Américas, la negociación colectiva en un proceso muy incipiente para el caso de las trabajadoras del hogar. No existen muchas experiencias respecto a este tema, por lo tanto podemos señalar que la negociación colectiva está ausente y no ha merecido la debida atención.

Según la información recogida se tiene que la participación de las trabajadoras del hogar en los procesos de negociación colectiva no parece ser un punto fuerte de la organización. En el Cuadro 7, se observa que sólo 4 organizaciones de trabajadoras del hogar de Perú, Uruguay y Nicaragua manifiestan haber tenido una experiencia de negociación colectiva.

 

 

Si entendemos la negociación colectiva como el procedimiento que permite generar acuerdos y formalizar compromisos entre empleadores y trabajadores, se tiene sólo una experiencia a nivel de todos los países de las Américas, particularmente nos referimos a la firma del convenio colectivo entre el Sindicato Único de Trabajadoras Domésticas de Uruguay y la Liga de Amas de Casa, Consumidores y Usuarios, realizada en el año 2008. Esta experiencia evidencia la capacidad de organización y participación que han tenido las trabajadoras del hogar en las acciones colectivas.

En el caso de Perú, si bien no podemos hablar de experiencias de negociación colectiva propiamente dicha las encuestadas indican como experiencias en esta línea la organización, las alianzas y la incidencia que tuvieron para lograr la reforma legislativa e incorporar una serie de nuevos derechos. En el caso peruano, se tiene la promulgación de Ley de los Trabajadores del Hogar (Ley 27986) en el año 2003. Esta ley a pesar de tener avances significativos, tiene sus propias limitaciones; de ahí que las encuestadas reconocen que esta ley es un logro parcial.

Esa misma experiencia se destaca en el caso boliviano que en el mismo año logra la aprobación de una nueva legislación para las trabajadoras del hogar, Ley 27986, que constituyen los primeros pasos hacia el reconocimiento de los derechos laborales de las trabajadoras del hogar.

 

4.3. Diálogo Social

 

Según refieren las encuestadas la mayoría de organizaciones de trabajadoras del hogar participan en diversos espacios de diálogo social, bi o tripartito, entre ellas tenemos:

A nivel de los Países andinos, en Bolivia: Comisiones gubernamentales aportando en la elaboración de leyes en beneficio de las mujeres, Reuniones de la Mesa Tripartita entre el Ministerio de Trabajo, la Liga de Amas de Casa y la Federación Nacional de Trabajadoras Asalariadas del Hogar de Bolivia. Por otro lado, aluden que organizan y participan en un Comité Impulsor, del cual participan instituciones como: Fundación Solón, Coordinadora de la Mujer, REMTE, CARE – Bolivia, Defensoría del Pueblo, Central Obrera Boliviana, AOS, FES y la FENATRAHOB; así como el Comité Impulsor por el Trabajo Infantil (CIEPTI) junto al Ministerio de Trabajo, REMTE y CEMSE.

En Ecuador, en el marco de la construcción del Plan Nacional del Buen Vivir, las trabajadoras del hogar participan en la construcción colectiva del informe país para la Convención Cairo+ 20, la Mesa de Intersectorial de Trabajo Infantil, las Mesas de Construcción de la Constitución Ecuatoriana del 2008, Diálogo Permanente con Delegados del Ministerio de Relaciones Laborales, y participación en Mesas Permanentes de la Asamblea Nacional, entre otras.

En el Perú se indica las Comisiones impulsadas por el Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo y por Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables, así como en la Mesa de Trabajo promovida por la Oficina Internacional del Trabajo (OIT) para la Ratificación del Convenio 189. También señalan que participan en los procesos de Presupuesto Participativo promovido por la Municipalidad Metropolitana de Lima. Su participación en el Consejo Nacional de Trabajo, lo realizan a través de sus centrales sindicales.

A nivel de la provincia de Huaura, se señala que participan en la Mesa de Trabajo para la Lucha contra la Pobreza. En este espacio las trabajadoras del hogar han logrado visibilizar su problemática, así como elaborar estrategias para luchar contra la pobreza de las mujeres en general y de las trabajadoras del hogar en particular.

 

 

En los Países del Cono Sur, concretamente en Argentina participan en las diferentes Mesas y Comisiones que los distintos Ministerios y Secretarías convocan, inherentes a la actividad de casas particulares, inclusión y equiparación, así como en todo lo vinculado a la capacitación y educación. El Sindicato de Empleadas en Casa de Familia de Entre Ríos, hace alusión a la Comisión para el Trabajo con Igualdad de Oportunidades –CTIO y el Consejo Municipal de la Mujer.

En Chile destacan las Mesas de Negociación en Materias Regulatorias y de Fiscalización ante el Ministerio del Trabajo y Previsión Social así como la Cámara de Diputados y los diferentes espacios de interlocución en materia de competencias laborales, capacitación y otros, ante organismos públicos y semipúblicos.

En Paraguay, al igual que Argentina, señalan la Comisión Tripartita de Igualdad de Oportunidades (CTIO) y el Vice Ministerio de Justicia y Trabajo, así como la Cámara de Senadores donde tienen previsto conformar una Mesa de Trabajo para las modificaciones al proyecto de Ley sobre Trabajo Doméstico.

La Asociación de Empleadas del Servicio Doméstico de Paraguay, participan en la Asociación de Organizaciones Sociales Comunitarias de Chacharita y en la Red de Instituciones que Protegen a Mujeres Trabajadoras Domésticas del Paraguay.

A nivel de los Países de Centroamérica y México, en Costa Rica aparece el Instituto Nacional de la Mujer (INAMU) y el Foro de Población Migrante.

En Guatemala indican la Mesa de Diálogo recientemente reinstalada ante las nuevas autoridades del Instituto Guatemalteco de Seguridad Social (IGSS). También aluden participar en los espacios de concertación, en donde dialogan y trabajan sobre casos puntuales de trabajadoras con entidades gubernamentales que inciden en el tema mujeres y trabajo. Señalan también que han tenido Mesas de Diálogo con el Ministerio de Trabajo y Previsión Social, y con el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación; así como una alianza de coordinación y apoyo con la Secretaria Presidencial de la Mujer, para el eje 9 de la Política de Promoción a favor de las Mujeres, y el Plan de Equidad e Igualdad a favor de las Mujeres, en el Eje de Equidad Laboral. Además han sido parte de la Comisión de Multiculturalidad, del Consejo para el cumplimiento de los Acuerdos de Paz, CNAP, parte de la Secretaría de la PAZ, SEPAZ.

En México, mencionan que han participado en las Mesas de Género y Derechos Humanos y en las iniciativas de Reformas; así como en todos los temas que tiene que ver con las trabajadoras del hogar.

En República Dominicana, participan en la Mesa de Trabajo de Alianza contra la Pobreza, la Comisión del Plan para Implementar el Abordaje de Movilización Social y Comunitaria del Ministerio de Salud Pública. También indican que son integrantes del CIMTRA (Comité Intersindical de Mujeres Trabajadoras).

La participación de las trabajadoras del hogar en los diferentes espacios de diálogo social ha significado un avance sustancial porque no sólo les ha permitido intercambiar experiencias, sino también identificar nuevas tácticas para llegar a otras organizaciones e instituciones con miras a trasformar las precarias condiciones de trabajo, la discriminación y explotación.

 

4.4. Acciones para promover la formalización laboral desde sus organizaciones

 

Las encuestadas manifiestan haber desarrollado un amplio abanico de iniciativas destinadas a promover la formalización de sus afiliadas, con la finalidad de contribuir a superar la situación de extrema vulnerabilidad social en la que se encuentran, entre las principales acciones, destacan:

A nivel de los países andinos, en Bolivia se señala que cuentan con un modelo de Contrato de Trabajo el cual se da a las afiliadas del sindicato. Actualmente, vienen mejorando el Modelo de Contrato para las Trabajadoras Asalariadas del Hogar, el mismo que se entregó al Ministerio de Trabajo para la revisión y aprobación en la Mesa Tripartita; para su posterior implementación. Este nuevo contrato detalla las horas de trabajo y las tareas de una trabajadora del hogar.

En Ecuador, han desarrollado diversas campañas -Campañas Informativas en las comunidades urbano populares con Mesas Informativas, estrategias de acercamiento puerta a puerta; campañas Informativas en sectores rurales utilizando herramientas como mesas Informativas, cuñas Radiales, visitas personalizadas y difusión de materiales de comunicación (dípticos, trípticos y hojas volantes) a medios de comunicación de prensa, radio y televisión, así como a las organizaciones amigas y en las comunidades. También indican que han realizado Campañas de Sensibilización hacia funcionarios públicos de diferentes carteras de Estado: así como la Difusión de casos emblemáticos de las compañeras socias. En caso de incumplimiento, demandas judiciales y cartas al Ministerio de Relaciones Laborales para notificar las condiciones de vida en que las compañeras realizan su trabajo.

También indican que han tenido diálogo y correspondencia con el Presidente de la República, Rafael Correa Delgado y el Canciller de la República, Ricardo Patiño comunicándole las condiciones laborales en las que muchas mujeres de las zonas urbanas y rurales realizan este trabajo.

En Perú, las organizaciones de trabajadoras del hogar brindan asesoramiento y acompañamiento para que a las trabajadoras se les otorgue un contrato de trabajo por escrito y les aseguren obligatoriamente, también difunden la Ley 27986, tanto al empleador como a la trabajadora. La sensibilización y capacitación a las trabajadoras para que exijan ser aseguradas y cuenten con un contrato de trabajo por sus empleadores, es otra línea de trabajo. En ANTRAH, señala que el aseguramiento es una de las condiciones que se pone a los empleadores al presentar una solicitud para solicitar los servicios de una trabajadora del hogar.

En Argentina, se han llevado a cabo campañas de concientización y difusión; tanto con avisos publicitarios, como con folletería para obtener la seguridad social. También se brinda asesoramiento permanente en sus oficinas todos los días en horario completo y difusión en medios de comunicación (radial, televisivo, prensa escrita) en los barrios y en el interior de sus provincias.

El Sindicato de Empleadas en Casa de Familia de Entre Ríos indica que fue uno de los primeros sindicatos en trabajar y comentar ante el Congreso de la Nación el proyecto de ley que hoy se convirtió en la Ley Nacional 26844. También brindan capacitación constante, publicación en medios de comunicación sobre los derechos obtenidos y defendidos por el sindicato para que puedan cumplirlos y defenderlos; así como el asesoramiento constante en el sindicato que permite ayudar y accionar con los distintos medios legales como telegramas, denuncias ante el Ministerio de Trabajo, la Superintendencia de Salud y poner en práctica todas las herramientas a disposición para que los derechos de las compañeras sean respetados de forma íntegra.

En Chile, las organizaciones de trabajadoras del hogar brindan asesoría y acompañamiento para que sus afiliadas estén informadas y hagan valer sus derechos; precisan además que en todas las actividades se alerta sobre la importancia de tener un contrato de trabajo y exigen la seguridad social para garantizar su derecho a la salud y pensión de vejez.

 

 

En Paraguay, desarrollan programas de capacitación con miembros del seguro social para el acceso a la seguridad social, así como charlas de información y difusión sobre los derechos dirigida a las trabajadoras del hogar. Además, desarrollan acciones de difusión por los medios de comunicación (radial) para que los empleadores cumplan con la Ley. También se han realizado acciones de incidencia a las autoridades.

En Uruguay, se han realizado diversas campañas constantes con folleterías, por radio y televisión. Con ello se ha conseguido por ejemplo que las empleadoras pongan a las trabajadoras domésticas en la seguridad social.

En Costa Rica se realizan ferias laborales en los parques los días domingos y se brinda información sobre sus derechos. También se hace difusión en los periódicos y televisión. Asimismo, se realiza la formación y capacitación a trabajadoras directamente afiliadas y no afiliadas y talleres de sensibilización a Inspectores de Trabajo del Ministerio.

Por otro lado, se han desarrollado campañas de sensibilización a funcionarios, dirigentes sindicales y congresistas a través de foros, reuniones y talleres; además, se han puesto al aire pautas radiales de sensibilización en radios locales, así como reportajes especiales en medios de comunicación escritos de cobertura nacional, conferencias en programas televisivos en calidad de invitadas y han realizado un espacio de denuncia a través del Internet.

En México, han trabajado en iniciativas de ley, por ejemplo en modificación al Capítulo XIII de la ley federal del trabajo referente a las trabajadoras del hogar.

Al igual que en Costa Rica, ASTRADOMES de Nicaragua desarrolla ferias laborales en los parques y difunde los derechos de las trabajadoras a través de periódicos, televisión, entrevistas de radio, etc. También promueve los derechos laborales en talleres, casas, departamentos, colegios y barrios. Asimismo, indican que han realizado talleres de sensibilización dirigido a Inspectores del Instituto Guatemalteco de Seguridad Social (IGSS).

Finalmente, en República Dominicana se destacan las campañas de sensibilización a las empleadoras para el registro a la seguridad social a través del programa AMUSSOL CASC; así como cursos para trabajadoras del hogar en donde se les proporcionan dos herramientas prácticas (Currículo Vitae y Contrato de Trabajo) a manera de modelos.

Como podemos observar en diferentes países de la región, las trabajadoras del hogar han impulsado una serie de medidas para contribuir a la regularización y formalización de las trabajadoras del hogar. Sin embargo, se requieren medidas gubernamentales integrales para luchar contra las altas tasas de informalidad, los bajos salarios y la gran inestabilidad laboral que afecta a la mayoría de mujeres ocupadas en el trabajo doméstico remunerado.

A pesar de las serias dificultades encontradas para contribuir con el proceso de formalización de las trabajadoras del hogar en la región, las encuestas identifican un conjunto de resultados:

En Bolivia los sindicatos promueven que el contrato entre el empleador y la trabajadora del hogar se realice en su sede. Sin embargo, esto no es posible con aquellas trabajadoras que no están afiliadas a alguno de sus sindicatos.

En Ecuador, las trabajadoras destacan como logro las acciones afirmativas desde el Estado, Contratación a Tiempo Parcial (2009), Equiparación Salarial (2010) Inspecciones para verificar el cumplimiento de los derechos de las trabajadoras, Afiliación Obligatoria al Seguro Social, luego de la consulta popular. En el Código de Trabajo (2012) se agregó que a las empleadas domésticas se les garantizan los mismos beneficios que a cualquier otro trabajador en general, con jornadas laborales de cinco días y que los sábados y domingos serán de descanso, o se darán dos días seguidos entre semana.

También advierten que desarrollan campañas sobre Trabajo Doméstico Digno, así como acciones de empoderamiento y trabajo comunitario en donde se dan a conocer los derechos de las trabajadoras del hogar.

En el caso peruano, indican que han tenido buenos y exitosos resultados, logrando obtener acuerdos claros entre el empleador y la trabajadora del hogar para que se respeten sus derechos laborales. ANTRAH advierte que aún hay mucha resistencia por ambas partes puesto que la mayoría de sus afiliadas son estudiantes, los sueldos son bajos y temen los descuentos.

En Argentina, el Sindicato de Personal de Casas de Familia (SINPECAF) señala que ha habido un incremento de trabajadoras del hogar con seguridad social incluyendo a trabajadoras extranjeras, tal como se detalla en el siguiente cuadro:

 

 

El Sindicato de Empleadas en Casa de Familia de Entre Ríos, señala que la dotación de dos herramientas muy particulares (Currículo Vitae y modelo de Contrato de Trabajo Simple) les ha permitido establecer una ruta clara y sencilla de la relación laboral a la que aspiran tanto la trabajadora como la empleadora, trayendo como resultado que todas sus egresadas que ya están trabajando en un hogar tengan un contrato escrito. Asimismo, indican que gracias a las denuncias realizadas a la Superintendencia de Salud han logrado que sus compañeras que eran excluidas de la seguridad social por el simple hecho de pertenecer al sector de trabajadoras del hogar, sean favorecidas, sentando precedentes y abriendo el camino para que en otros casos futuros se puedan resolver de manera más rápida. Finalmente, indican que ante el Ministerio de Trabajo han logrado una buena articulación desde antes y después de la promulgación de la nueva ley del sector y que actualmente se mantienen en constante contacto con los funcionarios del sector.

Por su parte, la Unión Personal Auxiliar de Casas Particulares (U.P.A.C.P.) indica que los resultados han sido satisfactorios; pero que queda mucho por hacer aún, ya que se pretende lograr que exista el menor número de trabajadores informales posibles y un mayor número de personas capacitadas, registradas y con cobertura social.

En el caso de Chile, mencionan que las afiliadas al sindicato tienen tasas de formalidad y acceso a la seguridad social mayores a los niveles existentes en el sector. Sin embargo, advierten que es necesario formar a las trabajadoras del hogar para que valoren la importancia de contar con un contrato de trabajo escrito.

En Paraguay, señalan como logro que las trabajadoras domésticas conozcan sus derechos y exijan su cumplimiento, también es importante saber dónde acudir para realizar su inscripción al seguro y tener la capacidad para estipular las condiciones de trabajo y la posibilidad de recurrir a las autoridades para hacer denuncias. También destacan como logro haber incrementado la sindicalización y que los empleadores saben que el sector está organizado y forman parte del sindicato. También advierten, que aún a muchas trabajadoras les cuesta exigir sus derechos porque hay despidos injustificados.

En Uruguay se indica que los empleadores han respondido positivamente porque tratan de poner a la trabajadora doméstica en la seguridad social y al banco de seguro para accidentes de trabajo. Si bien es cierto, se ha tenido buena respuesta aún no es lo que se quiere y siguen avanzando.

En Costa Rica, mencionan que han logrado que al menos los empleadores las llamen para saber cuáles son las consecuencias, en caso de no asegurar a sus trabajadoras.

Para la Asociación de Trabajadoras del Hogar a Domicilio y de Maquila de Guatemala, entre los logros destaca que el tema se ha instalado, en la agenda del Ministro de Trabajo, en la Comisión de Asuntos Internacionales, en algunos diputados del Congreso de la República, en el Alto Comisionado de Derechos Humanos de las Naciones Unidas y en la propia agenda de ONU-Mujeres. También está instalado en las agendas de las grandes centrales sindicales del país. Por otro lado, indican que el tema es abordado por algunos medios de comunicación, y comentaristas de prensa escrita, creándose en la población una percepción sobre la importancia del tema y la necesidad de tomarlo en cuenta. Otro de sus logros es ser parte de la agenda del Movimiento de Mujeres en Guatemala.

A pesar que la Asociación percibe logros importantes y que han generado interés y preocupación de entidades como SEPREM, ONU-MUJERES, Alto Comisionado de Derechos Humanos, Procurador de los Derechos Humanos, Defensoría de la Mujer Indígena; advierten que la problemática de las trabajadoras del hogar aún no se constituye en uno de los puntos prioritarios de las agendas y que sólo son ellas las que toman el tema como una de las principales aristas.

En México, se señala que sus acciones han tenido impacto en términos de visibilidad de las trabajadoras del hogar y posicionamiento del tema en las agendas de los derechos humanos, y que si bien se han creado políticas públicas éstas aún son insuficientes para cubrir las necesidades de las trabajadoras del hogar.

En Nicaragua, al igual que en Costa Rica, la Asociación ASTRADOMES advierte que han logrado posicionar a la Asociación como un referente importante para las trabajadoras del hogar: “Nos llaman los empleadores para preguntar cuáles son las consecuencias de no asegurar a sus trabajadoras. Por otro lado, las trabajadoras domésticas nos llaman para pedir asesoría legal sobre sus derechos cuando son despedidas del empleo”.

En República Dominicana el SINTRADOMES, menciona como logro que unas 2,700 trabajadores/as del hogar estén registrados/as en el Sistema de Seguridad Social, con lo cual reciben los beneficios que ofrece el sistema, ellas y sus respectivas familias.

Otro de los logros, según FENAMUTRA es que las trabajadoras actualmente tienen la oportunidad de contar con empleos en mejores condiciones porque cuentan con contratos escritos y están cotizando a la seguridad social. Esto como producto de las capacitaciones en temas relacionados con sus derechos laborales y seguridad social.

Aunque gracias a la influencia de las organizaciones de trabajadoras del hogar en alianza estratégica con los sindicatos se han logrado grandes victorias en la región, el desafío sigue siendo que las leyes se cumplan y que las trabajadoras del hogar sean tratadas con respeto.

 

4.5 Factores que han influido en los Resultados

 

Las encuestadas advierten un conjunto de factores (institucionales, coyunturales y personales) que han permitido o dificultado los logros alcanzados. En Bolivia, indican que la idiosincrasia de los empleadores sigue siendo una de las mayores dificultades porque aun ven a una trabajadora asalariada del hogar, con menos derechos que otros trabajadores.

En el caso de Ecuador, la voluntad política del gobierno ha sido un factor importante según refieren las encuestadas, producto del cual muchos funcionarios y funcionarias están impulsando el cambio, valorizan el trabajo que realizan las trabajadoras del hogar para el desarrollo del país. Por otro lado, señalan como factor importante la permanente incidencia que la organización ha tenido en las carteras de Estado, y en los medios de comunicación a través de la difusión de cifras estadísticas y testimonios relacionados con las condiciones de vida y laborales de las trabajadoras del hogar.

En Perú, contrario a Bolivia, se menciona la dificultad que tienen en lograr que el gobierno lo asuma como una prioridad lo cual no favorece el cumplimiento de los derechos de las trabajadoras del hogar y la ratificación del Convenio 189 de la OIT. Entre los factores positivos señalan la fuerza y el poder de organización e incidencia que han tenido las trabajadoras del hogar para el logro de nuevas leyes.

En Argentina, uno de los factores negativos identificados por las encuestadas es la fuerte resistencia por parte de los sectores sociales que continúan discriminando a las trabajadoras del hogar; que en definitiva están en contra del trabajo formal y decente. Destacan como factor positivo el hecho de trabajar de manera conjunta con las empleadas y empleadores. También reconocen la perseverancia y esfuerzo que tuvieron en el trabajo; así como su personería jurídica como organización. Además, reconocen que todos los esfuerzos que se han venido dando a nivel internacional sumaron una cuota fundamental para que la sociedad y el gobierno argentino recuerden que este sector merece ser dignificado con leyes y reglamentaciones que les protejan.

En Chile, mencionan como una limitación para el proceso de formalización, el tipo de actividad que realizan las trabajadoras del hogar, toda vez que las características del trabajo cama adentro genera dificultades para que los organismos fiscalizadores puedan incidir oportunamente en la defensa de sus derechos.

En Paraguay, indican como un factor positivo las alianzas establecidas entre los sindicatos y las organizaciones de trabajadoras del hogar para lograr el diálogo con las autoridades. También reconocen que el esfuerzo colectivo y la fuerza de las trabajadoras del hogar han sido especialmente exitosos para la formación del gremio y la capacitación sobre sus derechos.

El sindicato de trabajadoras del hogar de Uruguay destaca entre los factores positivos, el trabajo coordinado y las alianzas establecidas con las organizaciones sindicales y que en el marco de un acuerdo tripartito de la negociación colectiva han logrado un convenio que les permite regular cuestiones como el salario mínimo y un procedimiento de ajuste salarial. Además, el compromiso de trabajar de manera conjunta para erradicar las altas tasas de informalidad.

A nivel de los Países de Centroamérica y México, se menciona en Guatemala, la persistencia, constancia y perseverancia permanente de la dirigencia, lo cual les ha permitido no declinar en la defensa de sus derechos. Asimismo, destacan el diseño de estrategias políticas y la elaboración de mapas de aliados (tácticos, políticos y de incidencia), lo cual les ha permitido mantener su perfil de lucha y el fortalecimiento de su organización.

A pesar de estos logros sustantivos, señalan como dificultad el 2012 el cambio de gobierno, y posteriormente el Ministro de Trabajo que a pesar de haberse comprometido públicamente en apoyar el avance de las trabajadoras domésticas, para lograr que el Convenio llegue al Congreso y sea ratificado, esto aún no se cumple.

La organización de México refiere sobre las dificultades que tienen parte de las autoridades para regular el trabajo de las trabajadoras del hogar y el poco valor que tienen al trabajo de las mujeres y en especial al trabajo doméstico a pesar de su importancia para la sociedad y la economía.

Para la asociación de Nicaragua, la estrategia de difusión en las noticias sobre las multas que serían aplicadas por el gobierno a los empleadores que no registran a sus trabajadoras en la Caja de Seguridad Social, ha sido uno de los factores favorables.

El sindicato de República Dominicana, destaca como un factor relevante el trabajo en equipo y la planificación de las acciones tomando en cuenta las necesidades y demandas de las trabajadoras del hogar. Y es así que muchas trabajadoras del hogar han tomado la rienda de sus vidas laborales organizándose en sindicatos o colaborando con ellos. También señalan que las acciones realizadas por la AMUSSOL-CASC, han sido factores fundamentales para la promoción y difusión nacional sobre sus derechos a través de campañas en favor del trabajo decente para las trabajadoras del hogar.

Muchas de las acciones y logros identificados por parte de las encuestadas demuestran como las trabajadoras del hogar de la región han jugado un rol muy importante en la defensa de sus derechos y han aprovechado todas las estructuras institucionales, sindicales y sociales para avanzar en la lucha por la justica de las trabajadoras del hogar. Actualmente, vienen desarrollando un papel sustantivo para continuar promoviendo la ratificación y cumplimiento del Convenio 189 de la OIT